“La música es la actividad humana más global, más armoniosa, aquella en la que el ser humano es, al mismo tiempo, material y espiritual, dinámico, sensorial, afectivo, mental e idealista, aquella que está en armonía con las fuerzas vitales que animan los reinos de la naturaleza, así como con las normas armónicas del cosmos”. (E. Willems).

Desde hace varios siglos, se ha estudiado que la música es un elemento fundamental para el desarrollo del niño/a. Existen múltiples estudios que afirman que los niños están en contacto con la música incluso antes de nacer.

¿Cómo influye la música en los niños?

La música consigue estimular la imaginación infantil, ya que aprenden a reconocer sonidos, ejercitando así la capacidad de memoria, atención y concentración. Todo esto, al combinarse con el baile, estimula los sentidos, dando la oportunidad de interactuar entre sí.

La música a estas edades sirve como modo de aprendizaje, disfrute y expresión para los pequeños y es un elemento que siempre ha estado y va a estar presente en la vida. A día de hoy, la presencia de la música se ha multiplicado debido a las nuevas tecnologías.

Pero por mucho que avancemos, las canciones tradicionales siguen pasándose de generación en generación, una tendencia que nunca pasará de moda. Los proyectos  musicales han apostado por reunir a padres e hijos escuchando la misma música, un hábito que parecía imposible hasta día de hoy.

A continuación, hablaremos sobre los proyectos musicales que han conseguido convertir a padres e hijos en un  mismo público.

Petit Pop

Es un grupo formado en Guijón en el 2010 con músicos procedentes de grupos “indies”. Se caracterizan por ser un grupo que se adapta rápido a los cambios, y sus fans son una prueba de ello.

Destacan por su música familiar en la que el sentido del humor es un elemento que no falta en sus canciones. A través de éstas reflejan todas aquellas cosas que nos gustan, nos sorprenden, nos hacen reflexionar tanto a los más pequeños como a los adultos. Cosas y situaciones de la vida que en algún momento nos han pasado a todos.

Como hemos dicho antes, Petit Pop se adapta a todo, incluso a su público, que va desde los 0 hasta los 99 años. Sus conciertos son participativos y divertidos, con el objetivo de que el público se vaya implicando durante el desarrollo del concierto, lo único que se necesita son las ganas de pasárselo bien. Este método de actuación consigue conectar tanto con peques como adultos.

Su puesta en escena es sencilla adaptándose a todo tipo de formatos, dependiendo de las necesidades de la actuación, en las que no utilizan disfraces ni artificios, dejando todo el protagonismo a las canciones mediante la interacción entre público y artistas.

Su repercusión mediática viene avalada por su participación en programas de televisión y radio como “Los Conciertos de Radio 3” y “Mapa Sonoro” en La2 y Disco Grande en R3, así como entrevistas en prensa local y nacional.

Chumi Chuma

Su puesta en escena es un tanto diferente, en el buen sentido de la palabra.

Su recorrido comienza en el 2015 gracias al grupo de Vetusta Morla, el cual le ayudó en este mundo musical. Chumi Chuma es un proyecto musical para toda la familia insólito hasta la fecha. Está formado por Alberto Rodrigo, alias “Chumi”, músico zaragozano que ha formado parte de grupos como Tulsa o Ringo y que ha tocado en bandas como Russian Red y Fuel Fandango. Y por Chuma, un monstruo de otra dimensión que apareció por sorpresa en el escenario del concierto de fin de gira de Vetusta Morla.

Chuma es querido por su público, especialmente por los niños, porque es el primer músico interdimensional. Sí, sí, lo que lees, como podemos ver la imaginación no tiene límites y menos en la mente de los más pequeños.

Candela y Los Supremos

¿Quién dice que hacer cosas con tus padres en plena  pubertad es lo peor del mundo?

Candela, de 11 años, y sus padres Edu y Judith, la familia “indie” que revoluciona la música.

Este grupo de música comenzó de la manera más natural, pasaron de cantar canciones de camino al cole a cantar en el Primavera Sound.

Han conseguido hasta una webserie. ‘Avutarda’, ‘Abubilla’ o ‘El desalojo del piojo’ se convirtieron en auténticos éxitos. Su segundo álbum “Hoy”, habla de la impaciencia cotidiana que sufre una niña de 11 años.

Pero, ¿cómo llega una familia cotidiana a convertirse en uno de los grupos de música más famosos por padres e hijos?  Edu Nebot, padre de Candela,  ha sido miembro de Azucarillo Kings y Mamut, y la música siempre ha estado presente en casa.

Estos proyectos musicales demuestran, una vez  más, la importancia de la música. Han conseguido encontrar un mínimo común denominador para escuchar juntos, una música para niños y adultos. Es cierto que para cada edad tocar vivir y experimentar ciertas cosas, pero también es verdad que se puede aprender  muchas cosas, especialmente de los niños, con su manera de vivir las canciones.

 

 

 

 

 

 

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